
Liderado por Monseñor Alberto Lorenzelli y el director ejecutivo Julio Bascuñán, el espacio relevó casos de éxito de nuestras comunidades y el rol vital de la familia en la educación de los niños y jóvenes.
La participación activa de las familias es el pilar de una buena educación. Bajo esta premisa, representantes de los Centros de Padres se reunieron para compartir experiencias y definir un plan de trabajo concreto que fortalezca el tejido social y valórico de nuestros colegios.
Durante la jornada, se abordaron temas fundamentales como el verdadero significado de educar en la actualidad y la transmisión de los valores cristianos, los cuales deben impregnarse tanto en el hogar como en las aulas. Monseñor Alberto Lorenzelli y nuestro director ejecutivo, Julio Bascuñán, guiaron las reflexiones centrales sobre la misión de la institución.
El encuentro destacó por su enfoque práctico y colaborativo. Las exposiciones de las psicólogas del Centro de Psicología Integral de la Persona de la Universidad Finis Terrae, María Ignacia Smith y María Luz Santis, proporcionaron un marco teórico sobre el desarrollo socioemocional, la misión compartida de la escuela y la familia en la educación, y el fortalecimiento de la participación familiar, mientras que el CEPA del Liceo Miguel Rafael Prado aterrizó estos conceptos mediante la exposición de sus logros de gestión. Los asistentes analizaron estas buenas prácticas para replicarlas y adaptarlas a sus propias realidades.
Este esfuerzo conjunto marca el inicio de una hoja de ruta compartida, orientada a empoderar a los apoderados, optimizar el clima escolar y consolidar una alianza inquebrantable en beneficio de todos los estudiantes, para seguir estableciendo una educación de excelencia basada en la pedagogia de Jesús.

